‘The Last of Us’, crítica y primeras impresiones


‘The Last of Us’ está a la vuelta de la esquina y nosotros ya hemos podido probarlo. Desde luego, es uno de los juegos más esperados de este año para Playstation 3. Llevan tanto tiempo hablando de él y hablando tan bien que las expectativas son muy altas -algo siempre peligroso-.

A continuación, os ofrecemos una crítica a partir de las primeras impresiones que nos dio el juego. Sirva como adelanto: va a ser un gran juego.

Lo primero que hay que decir es que ‘The Last of Us’ es un survival horror con toques de aventura. Nuestro objetivo será sobrevivir en un ambiente completamente hostil y post-apocalíptico. En la demostración jugable que pudimos probar aparecían tres personajes: Joel, al que controlamos, Ellie y Tess.

Lo más destacado

Tenemos frente a nosotros un juego en el que escaseará mucho la munición y en el que habrá muchos enemigos que eliminar: desde cazadores humanos hasta infectados. Entre esta última clase hay varios tipos: los zombis rápidos, conocidos aquí como Runners, y los Clickers, ciegos pero con el oído muy fino. Si te cogen, acaban contigo. Con sigilo, se matan fácil.

Ciertas herramientas las tendremos que fabricar con nuestras propias manos. Por ejemplo, para un cuchillo será necesario algo cortante y una cinta adhesiva. Al más puro estilo Minecraft, vaya. Estas herramientas se desgastan, cuidado: tendremos que tener armas de repuesto. Y sumado a la poca munición: pocos botiquines.

En cuanto a los controles, merece la pena señalar lo que muchos ya están reclamando: no hay botón de salto. Los personajes suben paredes y bloques, pero no pueden saltar libremente. Algo, sin duda, extraño. Sin embargo, es interesante el modo en que los tres personajes tienen que ayudarse entre sí para salvar grandes alturas.

La inteligencia artificial de los enemigos y de tus acompañantes tiene que ser mejorada aún, si se quiere estar a la altura: muchas veces atacan sin previo aviso a enemigos tan fuertes como los Clickers, rompiendo toda tu estrategia.

El apartado gráfico, cómo no, es soberbio. La ambientación post-apocalíptica merece un excelente: variada, muy inmersiva, desoladora… Nosotros jugamos en una recreación destruida de Massachussets. La experiencia merece, realmente, la pena.

Es pronto para hacer una valoración clara (no hemos podido disfrutar del juego entero), pero todo apunta a que, si se liman ciertas asperezas de la IA, este juego va a ser verdaderamente grandioso. Así lo esperamos.

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