Polémica: el estrepitoso fracaso de OUYA


Hace unos meses se puso a la venta la prometedora consola OUYA. En el proceso de financiación causó furor y llegó a recaudar más de ocho millones y medio de dólares en una campaña de financiación colectiva vía Kickstarter.

Sin embargo, cuando la consola empezó a ser producida y a venderse, empezaron los problemas. Tantos que, hoy en día, se puede decir que la consola ha fracasado completamente. Y no sólo eso, parece que los desarrolladores de juegos están muy enfadados con los responsables de OUYA. Vamos a descubrir por qué a continuación.

Lo primero que ocurrió fue los siguiente: grandes retrasos a la hora de entregar la consola, un funcionamiento pésimo y mala calidad de los juegos. Debido a este panorama, los responsables de OUYA idearon una estrategia para mejorar la imagen bajo el lema Free The Games Fund. Y esta estrategia ha causado el enfado monumental de los desarrolladores.

¿En que consiste Free The Games Fund? Se trata, en resumen, de una iniciativa para aportar fondos para desarrolladores independientes que quieran hacer juegos para la consola. La compañía tiene un millón de dólares que repartirá entre diversos proyectos seleccionados. ¿Cuál es el problema? Que los juegos deben recaudar, por lo menos, 50.000 dólares en Kickstarter y que, además, deben ser exclusivos de OUYA durante seis meses como mínimo.

Una vez conseguidos los 50.000 dólares, OUYA doblará la cantidad conseguida en Kickstarter (el límite se sitúa en 250.000 dólares). Regalará, además, 100.000 dólares extra al juego que más recaude.

La trampa de esta promoción

Sin embargo, parece que la exclusividad, una de las premisas de esta financiación, ha causado el enfado de los desarrolladores, que ven cómo, en realidad, es más factible realizar juegos para consolas como las de Sony y Microsoft sin tantas complicaciones y con un mayor público potencial.

Y es que, de entrada, es muy difícil conseguir 50.000 euros en Kickstarter, de modo que esa cima sólo la conseguirán desarrolladores potentes y no verdaderamente independientes. Y la cosa ha explotado con ejemplos concretos: el juego ’Gridiron Thunder’, un título de fútbol americano, se llevó parte del pastel de Free The Games Fund con una maniobra más que sospechosa. El juego ya estaba terminado y no necesitaba financiación. Sin embargo se presentó en Kickstarter y recaudó más de 100.000 dólares. De acuerdo con las premisas de la promoción, OUYA pagó el doble por un juego que, en verdad, ya estaba hecho.

Así pues, algo va mal en esta estrategia, pues se está apoyando a títulos que no lo necesitan en absoluto. Y mientras tanto, las ventas caen en picado y los usuarios dejan de utilizar la consola. La sentencia de muerte de esta consola está dictada, amigos.

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