Guía para conseguir trabajo haciendo videojuegos


Es el deseo de muchos, pero pocos saben cómo conseguirlo. Entrar en una empresa de diseño de videojuegos es más fácil de lo que, a priori, parece. Tan sólo hace falta tener la formación adecuada, las ganas y el descaro necesario.

Hoy os ofrecemos una guía que os ayudará a encontrar trabajo en el mundo del videojuego tanto si queréis ser programadores, artistas o diseñadores de niveles, entre otros. Pequeños consejos que, por lo menos, ayudarán a aclarar ideas y a abrir caminos. Vamos allá.

Lo primero y más importante, sin duda, es el trabajo. Uno mismo debe llegar con mucho sobre las espaldas. Esto quiere decir que es importante trabajar solos, crear pequeños videojuegos, formarse de manera autodidacta, etc. El background de cada uno es lo que determina que sea contratado o no. Por eso, conviene tener un portfolio actualizado en el que disponer de algunos ejemplos de lo que se ha hecho previamente. Por otra parte hay que tener en cuenta algo que aliviará a muchos: los títulos y los estudios aquí son menos importantes que la práctica y la solvencia.

En cuanto a los que deseen ser programadores, es imprescindible conocer el lenguage C++. Así que lo primero es dominar el lenguaje de programación y lo segundo programar un juego pequeño a modo de muestra (es importante que dicho juego esté completo y no a medias). Con esto podemos seguir adelante.

En cuanto al juego que utilicemos como carta de presentación convienen varias cosas. En primer lugar, que lo hagamos solos. En segundo lugar, que, si es posible, desarrollemos un motor gráfico independiente. Por último, como ya hemos dicho, que el juego esté acabado y sea publicable. Y, como no, que sea original.

En cuanto a los motores gráficos, aprended lo máximo que podáis. Cada empresa suele tener su propio motor, pero es conveniente examinar las librerías Open Source y empaparos con lo que hay disponible.

Para los que deseen modelar y diseñar personajes y niveles conviene estar, desde el principio, especializados. Hay que escoger, por ejemplo, entre personajes y escenarios, dos disciplinas muy distintas. De manera que vuestro portfolio debe ir cargado de aquello que pretendáis conseguir. No tiene sentido presentar personajes animados cuando queréis un puesto para diseño de niveles.

Por otra parte hay que conocer lo que trabaja la compañía que os quiere contratar. Si utiliza modelos de tipo realista, presentadle vuestro trabajos realistas. Si utiliza cartoons, presentadle diseño que se amolden a la línea. Muestra poco, pero bueno y bien hecho.

Por último, en lo que respecta al puesto de diseñador de videojuegos, la cosa está más cruda. Sobre todo porque mucha gente quiere ocupar ese sitio y porque, en verdad, hay pocos puestos disponibles. En cualquier caso no está de más intentarlo.

Conviene, en este caso, estudiar algún máster de especialización pero, esta vez, un buen portfolio puede marcar la diferencia. Si tenéis juegos terminados que ofrecer (de cartas, de tablero, etc) la cosa será más fácil. Es mejor demostrar que podéis llevar a cabo vuestras ideas, mostrar el producto terminado es un prueba tangible. Para estos juegos deberías mostrar cómo ha sido el proceso de creación (de manera que tienes que documentarte) y deberías poder hacer un playtesting.

Por otra parte, es importante redactar bien si quieres ser diseñador. Mantén un blog abierto en el que puedas demostrar tu talento como redactor. No hace falta ser Pérez Reverte, con escribir bien, basta.

Hasta aquí estos pequeños consejos. Recuerda que siempre es mejor tener una titulación (para eso existen carreras, másteres y ciclos de formación especializada), pero si tienes un portfolio con títulos acabados, has ganado mucho. ¡Suerte y ánimo!

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