Denis Dyack contra el mercado de segunda mano
Denis Dyak es uno de los creadores de juegos tales como ‘Eternal Darkness’, ‘Too Human’ y ‘X-Men Destiny’ y su opinión, como la de todo aquel profesional de reconocido éxito –ya lo dijimos con Will Wright-, merece una atención especial, ya que, aunque no es seguro, sí es probable que diga cosas sensatas y lúcidas. En este caso podemos decir que sus palabras son dolorosas porque el señor Dyak ha arremetido contra el mercado de segunda mano, tan odiado por algunos desarrolladores pero tan útil para el disfrute de los usuarios.

Los juegos recién salidos, todo el mundo lo sabe, viven un momento inicial que suele ser goloso, los días inmediatos a su lanzamiento, en los que las ventas son –cuando el marketing previo ha sido adecuado- altas. Y antes, según Denis Dyak, se podía confiar en la cola que posteriormente trajesen los juegos, algo así como la inercia o la resaca: es decir, las ventas que fueran arrastrando pasado este furor inicial. Sin embargo, afirma el desarrollador, esa cola, ese goteo de ventas, a día de hoy es inexistente, y carga las tintas contra el mercado de segunda mano, al que acusa de decapitar definitivamente ese chorreo de ventas que se prolongaba en el tiempo.

Ni corto ni perezoso Denis Dyak afirma que es el mercado de segunda mano el culpable del encarecimiento de los juegos:

Si las desarrolladoras y las editoras no ven beneficio de ello, no es cosa de “Hey, os vamos a subir los precios porque queremos más.” Sólo estamos tratando de sobrevivir como industria. Si los juegos usados siguen por este camino, van a canibalizar y dejará de haber industria.

la subida de los precios no viene producida por la codicia de la industria y particularmente de las editoras, sino por el malvado mercado de segunda mano. Y el mercado de segunda mano existe porque los usuarios preferimos los juegos que ya ha utilizado otro, los manuales con las esquinas dobladas, el riesgo de que el juego traiga un rayón… A este señor no se le ha ocurrido pensar que si los precios fueran más asequibles, el mercado de segunda mano sería muchísimo menos relevante: nadie prefiere un juego usado frente a uno nuevo. Pero, claro, como ya decíamos, la codicia también debe participar en este debate.

En cualquier caso, la PS4 (o sea, Orbis, como parece que se llamará) tomará medidas contra este mercado que, una vez demonizado el intercambio de archivos –piratería es lo de Somalia- parece ser la siguiente víctima de la lengua envenenada de los magnates de la industria.